El referendo y el derecho a decidir


Reproduzco este texto del analista político Rafael Guarín, el cual advierto que no comparto ni avalo, pero lo hago dentro del marco del pluralismo de opinión, para que sean los lectores y lectoras quienes adopten posiciones informadas frente a temas tan discutibles como el Referendo reelecionista en el que está empeñado el Presidente Uribe.

Por Rafael Guarín*

OPINIÓNAl someter por miedo al Congreso la Corte Suprema acaba con el equilibrio de poderes y pisotea el derecho a la participación de quienes firmaron la iniciativa de referendo.

referendoEduardo Posada Carbó en su columna de El Tiempo señaló: “¿Puede el Congreso rechazar un proyecto de referendo originado en la iniciativa ciudadana? Claro que sí. En caso de tal rechazo, ¿se estarían vulnerando los derechos ciudadanos? Claro que no”. Parece contundente, pero es en exceso simplista e insuficiente para un análisis serio del tema.

Por supuesto que el Congreso puede rechazar la iniciativa presentada por los ciudadanos. ¡Ni más faltaba! Sugerir lo contrario es un flagrante desconocimiento de la Constitución. No tendría sentido la intervención del legislativo, además de ser una peligrosa forma de aniquilar la democracia representativa, los partidos políticos y el propio Congreso. Estaríamos, ahí sí, no ante un mecanismo de profundización de la democracia, sino frente a un instrumento ideal para una dictadura plebiscitaria.

Pero también hay que considerar que los ciudadanos al estampar su firma en señal de respaldo a una iniciativa de referendo, lo que hacen es ejercer un derecho fundamental, cuya observancia depende de que los diferentes órganos del Estado que deben intervenir en su trámite cumplan su función de acuerdo al ordenamiento constitucional y legal. Sigue leyendo

Colombia: La Constitución en una “Línea de Tiempo”


Soy usuario registrado de www.eltiempo.com (el más grande periódico colombiano) y allí puedo acceder y consultar con una palabra, las noticias que la contengan a través del tiempo. Se navega por años y meses haciendo clic en unos circulos rojos. (Ver más información sobre Líneas de Tiempo) y hasta ayer me preguntaba, cómo hacían para hacerlo de forma tan simple y dinámica. Las líneas de tiempo,  son “formas de representación gráfica de hechos o sucesos.  

Ayer navegando en la red conocí y descubrí, gracias a nuestro amigo virtual en Brasil, Juan Diego Polo (de WwwhatsNews),   el blog “Corto y Cambio”, escrito por la profesora de George Mason University, Esperanza Román Mendoza A través del blog de la profesora Esperanza, a su vez encontré una muy buena herramienta para hacer líneas de tiempo, llamada DIPITY. (Advierto que Juan Diego Polo ya le había dedicado un post a esa aplicación, pero yo no lo había leído).

Dipity (lineas de tiempo)

Dipity

Como dije, se llama Dipity y permite crear y enlazar la información con la que contemos en un blog, en redes sociales, o la que encontremos en otros blogs o en redes sociales, entre otros, a nuestras propias líneas de tiempo o usar una de las más de 20.000 que otros usuarios (preocupados en compartir conocimiento) han creado, sobre las más diversas temáticas. Luego podemos obtener el widget para insertarlo en nuestro sitio web o nuestro blog, tal como lo hizo la profesora Esperanza Román Mendoza con su material de clase. Lamentablemente reconozco que las “limitaciones” del WordPress básico impide incluir en sus plantillas. Desconozco si quienes descargan y personalizan WordPress puedan hacerlo (si algún buen samaritano sabe, sería bueno que me lo contara). Pero funciona perfectamente en Blogger.

 

Consulte la Constitución Colombiana de 1991 en Imágenes y Textos (hechos históricos anteriores y posteriores: Guerrillas, Narcotráfico, Paramilitarismo, Procesos de Paz, Asamblea Constituyente, Presidentes, Reformas, entre otros) en una línea de tiempo en videos y textos. 

 

Colombia: Asamblea Constituyente de 1991


El 4 de julio de 1991, cuando sancionamos la nueva Constitución de Colombia, en medio de los acordes del Mesías de Handel interpretado por la Orquesta Sinfónica de Colombia, en el salón elíptico del Capitolio Nacional sabíamos que estábamos escribiendo una página duradera en la historia del país.

Un conjunto de condiciones difíciles de alinear habían posibilitado el hecho. El bloqueo de varios intentos de reformas urgentes a la antigua Carta de 1886, la esperanza que despertó la paz firmada por el M-19, la obsolescencia conceptual de una Constitución de más de un siglo, el descuido de la clase política recién elegida al Congreso frente a la convocatoria de la Asamblea Constituyente, el valor de la decisión tomada por la Corte Suprema de Justicia de la época al abrir la posibilidad de un proceso constituyente sin restricciones, la reconciliación de antiguos contrincantes como Álvaro Gómez y las guerrillas desmovilizadas generaron un ambiente que permitió grandeza, generosidad, visión de largo plazo, concertación, trabajo intenso. Sigue leyendo