Aborto? o no aborto?: Tú decides


Una nueva polémica entre la civilidad y la moralidad, similar a la que se generó con la construcción de la denominada en Medellín “Clínica de la Mujer” que llevó a la salida de la Secretaria de la Mujer y a la retractación del señor Alcalde por las presiones de sectores religiosos y algunos sectores económicamente interesados, se desató por la reciente decisión de la Corte Constitucional y que, según algunos medios, ha sido tergiversado por sectores ultraderechistas u ortodoxos de la iglesia católica colombiana.

Aquí les presento un interesante resumen del tema, efectuado en la Revista Semana y una entrevista que Monseñor Libardo Ramírez Gómez, Presidente del Tribunal Nacional Eclesiástico dio a el periódico El Espectador, en la cual se observa con claridad la manera y forma en que se desdibuja la realidad jurídica del tema. A esto se agrega la decisión adoptada por el Consejo de Estado de suspender el Decreto 4444 del 2006, emitido por el Ministerio de Protección Social, mediante el cual se reglamentaba la prestación del servicio de salud sexual y reproductiva para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la forma en que las EPS debían asumir los costos.  Finalmente, dejo a su disposición el fallo de la Corte para que Usted, como ciudadano consciente, lo lea y saque sus propias conclusiones. Sigue leyendo

Derecho a la Vida: Artículo 11


Derecho a la Vida“La vida es el derecho más importante para los seres humanos. La vida tiene varios factores; la vida humana en sus formas corporales y psíquicas, la vida social de las personas por medio de la cual estos realizan obras en común y la vida de la naturaleza que relaciona a los seres humanos con las demás especies vivientes.

Entre los derechos del hombre, sin duda el más importante es el derecho a la vida, pues es la razón de ser de los demás, ya que no tendría sentido garantizar la propiedad, la religión o la cultura, si el sujeto al que se los concede está muerto. Integra la categoría de derechos civiles, y de primera generación, y está reconocido en numerosos tratados internacionales: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el Pacto de San José de Costa Rica, la Convención para la Sanción del Delito de Genocidio, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, y la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas y Degradantes.”[1] Sigue leyendo