Saramago descalifica “revolución” de las Farc


Por: Nelson Fredy Padilla
El escritor portugués habló con El Espectador sobre su visión política del conflicto colombiano. Acusa a los guerrilleros de terroristas y los compara con los ejércitos medievales que promovían la tierra arrasada. Explicó lo que significa para él que Sigifredo López, al hablar sobre la guerra, citara su ‘Ensayo sobre la ceguera’.
“No creo que pueda aportar nada que los mediadores colombianos no hayan intentado”, respondió ante la posibilidad de mediar en Colombia.

“No creo que pueda aportar nada que los mediadores colombianos no hayan intentado”, respondió ante la posibilidad de mediar en Colombia.

¿Qué mensaje les envía a quienes siguen secuestrados en Colombia?

Que sientan que no están solos, que nadie en el mundo que se considere humano aprueba el secuestro de personas para alcanzar objetivos políticos. No podemos liberarlos, podemos mandarles nuestra solidaridad y nuestra impotencia. Pero, quién sabe, muchas impotencias juntas tal vez hagan una potencia: está bien que nos manifestemos todos. Para consolar, para presionar, para salvarnos de la humillación que supone que haya gente secuestrada. Sigue leyendo

Tomen nota, Señores


Este blog,  dedicado a la ciudadanía y la formación constitucional, no puede dejar pasar el importante acto mediante cual la sociedad civil colombiana se expresó, en muchas partes del mundo, contra la barbarie del secuestro, y en especial contra las FARC. Por eso hacemos nuestro el editorial del periódico El Tiempo del 5/02/2008, que dice:

“Sería fácil exagerar lo que pasó ayer, pues la asistencia a la convocatoria del 4 de febrero contra las Farc y el secuestro superó todas las expectativas. Y todos los precedentes. Nunca antes en la historia tantos colombianos habían salido a la calle -aquí y en el exterior- para protestar por algo.

En Bogotá se habla de millones: un mar humano invadió literalmente la Plaza de Bolívar y sus alrededores, lo mismo que en la carrera séptima hasta mucho más allá de la calle 26. Algo parecido sucedió en la 72, donde una inmensa muchedumbre coreaba la consigna ‘No a las Farc’, mientras una masa incontable de personas que acudieron al llamado invadían los dos carriles de la séptima, anegados en camisetas blancas hasta donde se perdía la vista.

Idénticas imágenes se vieron en Cali, en Medellín, Cartagena, Barranquilla y docenas de pueblos y ciudades. Y en sitios tan distantes y distintos, como Tokio y Moscú, Nueva York y La Haya, Madrid y Berlín, bajo la lluvia o la nieve, miles de colombianos hicieron sentir su voz y su presencia. La noticia recorrió el mundo como contundente recordatorio de la vitalidad democrática y la conciencia cívica de un país que marcha hacia adelante.

El número de manifestantes es incalculable, pero lo verdaderamente nuevo, lo que no había sucedido antes, es que se pasó de manifestaciones generales contra la violencia o el secuestro, a señalar a uno de los principales perpetradores. Los centenares de miles de colombianos que se volcaron a las calles lo hicieron portando de todas las formas imaginables, en camisetas, banderas, pancartas, letreros, banderines, las consignas con las que fue convocada esta protesta inédita: “No más secuestros. No más mentiras. No más muerte. No más Farc”.

En la década del 90 hubo enormes manifestaciones contra el narcotráfico tras el asesinato de Luis Carlos Galán y contra el secuestro en las marchas del “No Más”. Pero por primera vez uno de los perpetradores de las atroces formas de violencia del conflicto armado es señalado claramente y condenado de manera multitudinaria. De nada sirve que las Farc intenten envolverse en su discurso fantasioso de que se trató de una manifestación manipulada por los medios, la derecha o el uribismo. La jornada de ayer dejó claro que millones de colombianos condenan a una mal llamada guerrilla que comete los peores crímenes contra la dignidad humana en nombre de una dialéctica hueca que a nadie convoca.

Ese fue el mensaje que transmitió el 4 de Febrero y que recibió el mundo: Colombia es un país con una ciudadanía dinámica y madura. Capaz de salir masivamente a la calle a repudiar con nombre propio a una vieja y poderosa organización armada que mata mientras habla y cree que la respetabilidad política se gana convirtiendo a seres humanos en mercancía de trueque.

¿Habrán entendido algo? En este marco, quizá, (¿ingenuamente?) habría que entender el anuncio de la liberación de otros tres secuestrados en manos de las Farc -Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco y Orlando Beltrán-, si es que no se trata de una nueva maniobra propagandística para contrarrestar su abrumadora impopularidad.

Tomen nota, señores del secretariado. Ayer un país entero los condenó en las calles, pacífica y enérgicamente. Esas masas que reivindican en sus comunicados dijeron de manera incontestable que el secuestro y los secuestradores son aborrecibles.

Las Farc han probado hasta ahora ser insensibles a la opinión. Si esta manifestación no las hace, como mínimo, ver el despeñadero político en el cual se han precipitado, es que son ciegas sin remedio.”

editorial@eltiempo.com.co

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No dañes a una persona de buena voluntad


Gracias nuevamente a Milla, he conocido los siguientes videos, ideales para compartir con nuestros estudiantes, por eso reproduzco textualmente sus post.(con tu permiso)

“Aquí está su video de los lunes, el precepto 11 de El Camino a la Felicidad: No dañes a una persona de buena voluntad. Para mí, es el más impactante de todos. Se me aprieta la garganta cada vez que lo veo. Aún no están disponibles en español en Internet (en el DVD, sí, por supuesto), sin embargo, hay algunos que casi no necesitan subtítulos, como éste. Sólo hagan click en la flecha. “

No dañes a una persona de buena voluntad. De hecho, la sociedad funciona gracias a hombres y mujeres de buena voluntad […] Es fácil atacar a estas personas: su misma decencia les impide protegerse lo necesario. Sin embargo, la supervivencia de la mayoría de los miembros de una sociedad depende de ellas […] Debido a que vigilan las calles, aconsejan a los niños, toman la temperatura, apagan incendios y hablan con sentido común y en voz baja, es posible que no nos demos cuenta de que las personas de buena voluntad son las que mantienen al mundo en marcha y al hombre vivo sobre esta Tierra. Sin embargo se les puede atacar y se deberían recomendar y poner en práctica medidas rigurosas para defenderlas y evitar que se les dañe, ya que tu supervivencia y la de tu familia y tus amigos depende de ellas. El camino a la felicidad se sigue con mucha más facilidad cuando apoyamos a las personas de buena voluntad.L. Ronald Hubbard, El Camino a la Felicidad

La colección de videos y libros se pueden adquirir online, aquí