CONSTITUCIONES: ENTRE MÁS POBREZA, MÁS ARTÍCULOS


¿Por qué tan larga la Constitución Política de Colombia?: Esta sencilla pregunta de un estudiante del curso de Formación Ciudadana de la Universidad, me motivó a buscar una respuesta a la misma que no fuera la consabida desconfianza que tienen los grupos dominantes que participaron en su redacción. Buscando en mis archivos, encontré un artículo de prensa escrito por el economista y periodista Silverio Gómez publicado en el periódico EL TIEMPO el 7 de julio de 1991, tres días después de expedida o promulgada la Constitución Política de Colombia. Algunos de los países allí citados ya no existen (URSS); el ingreso per cápita ha cambiado (España, Colombia) o incluso sus constituciones (Venezuela), pero creo que la  esencia del artículo conserva vigencia y vale la pena reproducirlo. 

“La revisión de una muestra arbitraria de Constituciones de distintos países del mundo presenta una relación directa entre el número de artículos y el ingreso por habitante. Aunque no es una constante, los países con mayor número de artículos en su Constitución presentan bajos niveles de ingreso per cápita.

Por el contrario, los países industrializados con alto ingreso entre sus habitantes tienen Constituciones con un bajo número de artículos y normas.

India tiene una Carta de 500 artículos y un ingreso per cápita de 340 dólares, uno de los más bajos del mundo. En el otro extremo está Suiza con 123 artículos y un ingreso de 27.500 dólares.

La Constitución colombiana quedó finalmente con 397 artículos, la tercera más larga del mundo, y los colombianos tienen un ingreso per cápita de 1.200 dólares al año. La Carta de Estados Unidos posee 33 artículos incluyendo enmiendas y un ingreso por persona de 19.840 dólares.

Una desagregación de las cifras comprueba que, con excepción de Canadá, no hay país con Constitución que tenga más de 170 artículos y posea un ingreso personal superior a los 3.200 dólares, cifra esta que puede ser importante para un país subdesarrollado, pero que está muy lejos de las naciones adelantadas.

La URSS y España marcan el límite en número de artículos entre el subdesarrollo y el desarrollo. El primero tiene una Constitución con 174 artículos y un ingreso per cápita de solo 1.800 dólares. España tiene 169 artículos pero su ingreso por persona supera los 7.700 dólares.

De ahí hacia abajo no hay país desarrollado con articulado mayor, aunque sí se encuentran algunos del Tercer Mundo con bajo ingreso como México, Argentina, Chile y Marruecos.

Alemania occidental tiene 146 artículos y un ingreso de 18.480 dólares; Bélgica 140 y 14.500 dólares, respectivamente; Italia 139 y 13.330; Suiza 123 y 27.500; Rumania 121 y 8.550; Japón 103 y 21.000 dólares; Francia, la cuna de los derechos, 92 artículos y 16.090; Inglaterra 63 y 12.810, y Estados Unidos 33 y 19.840 dólares. Por qué largas? Ciertamente no se puede afirmar que un país es subdesarrollado porque tenga una Constitución muy larga, pero la aseveración contraria sí puede tener más lógica: muchos países atrasados están regidos por extensas cartas políticas.

Varias razones pueden explicar la situación. La principal es que ante la gran cantidad de necesidades de sus habitantes, hay una voluntad constitucional para garantizar su cubrimiento, así en la práctica haya imposibilidad real de cubrirlas. Es como el sueño o la aspiración de salir del subdesarrollo.

Aparece entonces el Estado benefactor que quiere intervenir en la mayor cantidad de procesos económicos y sociales para garantizar soluciones, lo que generalmente no es una garantía de mayor bienestar.

Adicionalmente, tal actitud constitucional es compatible con una actividad económica privada pequeña e insuficiente para irrigar crecimiento o desarrollo.

De otra parte, quienes hacen la Constitución consideran en el fondo que si no queda escrita la mayor cantidad de normas y principios, su desarrollo será incipiente. Es como una duda de la capacidad de otros órganos como el legislativo.

No de otra manera se explica por qué hay tanto celo en elevar a rango constitucional una serie de derechos, garantías y obligaciones de la sociedad y el Estado hacia los desvalidos.

Guatemala, la quinta Constitución más larga del mundo, tiene 65 artículos dedicados a los derechos de los ciudadanos, llegando a extremos como el de que todo habitante tiene el deber de cuidar su salud, así como de asistirse en caso de enfermedad.

Venezuela tiene 75 artículos sobre derechos de sus ciudadanos. No permite los monopolios, y el régimen latifundista es contrario al interés social.

En Cuba, constitucionalmente, todos los ciudadanos tienen iguales derechos e iguales deberes. El trabajo es un derecho, un deber y motivo de honor, pero a continuación se reconoce el trabajo voluntario.

En la mayoría de países subdesarrollados la propiedad es un derecho inalienable e inviolable. Pero en casi todos se abre la puerta a la expropiación por razones de utilidad pública o interes común: Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador, Uruguay y Chile. El establecimiento considera necesario mostrar las uñas, así nunca sean utilizadas.

Argentina y Ecuador van más allá: el primero garantiza la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas, control de la producción y colaboración en la dirección, y Ecuador fomenta la propiedad y gestión de los trabajadores por medio de la transferencia de acciones. Y la economía que? De una u otra manera, todo derecho ciudadano tiene una implicación en la economía, que tiene como fin el bienestar de la gente.

Hay conciencia en los distintos países de que el manejo de las variables económicas tiene un aire meramente coyuntural que no cabe en la Constitución y que más bien los logros económicos son el resultado de una conjunción de factores políticos y sociales.

Son muy pocas las Constituciones que son contundentes en el manejo de la economía o de aspectos puntuales como la política monetaria: Chile establece por Constitución que ningún gasto público podrá financiarse con créditos directos del Banco Central, y Ecuador creó una junta monetaria al estilo de la que dejado de existir en Colombia.

No ocurre lo mismo con el tema de la hacienda pública. Hay una relación directa entre esta y los recursos necesarios para atender las necesidades de la población. Y generalmente la preocupación posconstitucional es grande.

En el caso colombiano se considera que el nuevo esquema de transferencias de recursos a las regiones causará muchos dolores de cabeza desde el punto de vista fiscal. Pobres los futuros ministros de Hacienda: obligados constitucionalmente a girar a las provincias y paralelamente preocupados por controlar el desborde fiscal! Pero muchas veces se olvida que si la Constitución es larga, complicada, minuciosa y detallada, puede esperarse que la ley, los decretos y resoluciones sean también abundantes y detallados.

Lo anterior tiene que traducirse en un exceso de tramitología, controles, revisiones, consideraciones, comités y alegatos interminables que para nada favorecen el desarrollo de la actividad económica productiva, ni al comercio exterior ni al funcionamiento del mercado que se quiere reivindicar en todo el mundo.

El tiempo dirá si los colombianos podrán operar más libremente. Si las empresas tendrán más libertad para crecer sin pedir tanto permiso o llenar requisitos por doquier. (Recuadro MAC)”

Fuente: www.eltiempo.com , 7 de julio  de 1991, autor Silverio Gómez

Silverio Gómez Carmona

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