Cambios extremos del clima impiden el acceso al agua


Según Minambiente, 200 municipios del país vivirán épocas prolongadas de sequía producto del Fenómeno del Niño. La falta de sistemas aptos de suministro de agua empeoran el problema.

Colombia sigue en la lista de los países con más agua en el mundo. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), desde los últimos tres años, el país tiene una disponibilidad per cápita de 50.000 metros cúbicos de agua por habitante al año.

Este indicador “es alto”, según Ricardo Lozano, director del IDEAM. “En Latinoamérica corren 21 litros por segundo por cada kilómetro cuadrado. En Colombia tenemos 63 litros por segundo por kilómetro cuadrado. Esto ubica al país en niveles muy por encima del promedio en el mundo: 10 litros por segundo por cada kilómetro cuadrado”.

Aún así, Colombia es un país muy vulnerable. Los cambios en el clima, cada vez más marcados y que se caracterizan por temporadas muy húmedas y otras muy secas, influyen en la disponibilidad de la oferta del líquido.

“Sabemos que si se presenta una sequía producto del Fenómeno del Niño, más de 200 municipios vivirán épocas prolongadas de sequía por la falta de planeación y construcción de sistemas aptos de suministro de agua”, explicó este martes Carlos Castaño, viceministro de Ambiente, durante el evento de entrega de 7.100 millones de pesos por parte del gobierno de los Países Bajos, que serán invertidos en proyectos de ordenación y manejo de cuencas de la Macrocuencas Magdalena – Cauca.

A este panorama se suma que el 40 por ciento del país no tiene suministro básico de agua. Para el Viceministro de Ambiente, la situación empeoró desde el año anterior “con la destrucción de acueductos como consecuencia del invierno”.

Según estadísticas de la Defensoría del Pueblo, en Colombia, en el año 2009 existía una población de 5,6 millones de habitantes sin acceso al servicio de acueducto y de 9,7 millones sin acceso a alcantarillado. Este nivel de cobertura “está por debajo de los servicios de energía eléctrica y telefonía celular”, afirmó el Ministerio Público.

Respecto a la calidad del agua para el consumo humano, “ha mejorado”, agrega la Defensoría, pero sigue siento alto el número de municipios que incumplen todavía los parámetros de calidad.

Para el director del IDEAM, en el Día Mundial del Agua debe hacerse la reflexión sobre cómo el país avanza en la protección y conservación de las fuentes del recurso hídrico. A esta invitación se sumó la Defensoría del Pueblo que instó a las autoridades a diseñar políticas públicas sobre agua potable y saneamiento básico.

El reto para el mundo

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó la atención de los gobernantes para que reafirmen su compromiso “para terminar con la difícil situación” de más de 800 millones de personas en el mundo que en pleno siglo XXI no tienen acceso al agua potable.

Las estadísticas son preocupantes: de cada ocho personas, una no puede acceder al agua apta para el consumo humano.

“Sin agua no hay dignidad ni manera de escapar de la pobreza”, señaló el secretario general en su mensaje con motivo de la celebración cuyo tema se ha denominado ‘Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano’.

Y es precisamente el constante aumento de la población en las ciudades lo que impone un nuevo reto para los gobiernos y la sociedad. Para el secretario general de la ONU, si bien la urbanización trae “oportunidades para una gestión del agua más eficiente y para la mejora del acceso al agua potable y mejores condiciones de salubridad”, también puede magnificar los problemas en las ciudades, “que ahora mismo sobrepasan nuestra habilidad de encontrar soluciones”.

Cada segundo dos personas llegan a las zonas urbanas. Se estima que en 20 años, el 60 por ciento de la población en el mundo vivirá en las ciudades, cifra que irá aumentando hasta el año 2050, en el que se calcula que el 70 por ciento de los seres humanos vivirán en los centros urbanos.

La pobreza y el difícil acceso a los alimentos hacen que cada día lleguen nuevos habitantes a las ciudades. Y son estas poblaciones las que ya padecen las consecuencias: “Los miembros más pobres y vulnerables de la sociedad no suelen tener más remedio que comprar agua a precios que son entre un 20 y un 100 por ciento más caros que el que pagan sus vecinos ricos, quienes tienen agua en sus hogares”, explicó Ban.

“No es solo insostenible, sino también inaceptable”, aseguró el máximo responsable de la ONU, quien detalló que en la última década el número de habitantes de ciudades que no tienen agua en su casa o en las inmediaciones de su hogar ha crecido en 114 millones de personas. Asimismo, el número de quienes no tienen acceso a las instalaciones de saneamiento más básicas ha aumentado en 134 millones.

“Ese incremento del 20 por ciento ha tenido un enorme impacto en detrimento de la salud humana y de la productividad económica, ya que las personas enferman y no pueden trabajar“, dijo Ban, quien destacó “el gran desafío que supone la crucial interacción del agua, la comida y la energía”.

Con EFE.

Fuente: Revista Semana.com