Esterilizar drogadictos y alcohólicos a cambio de dinero


Barbara Harris, de 58 años, creó la ONG Project Prevention, en EE UU hace 13 años. Ahora creó Project Prevention en Reino Unido. Ella asegura haber experimentado los problemas de los embarazos de mujeres adictas en primera persona, ya que a principios de los noventa su familia adoptó a cuatro niños hijos de la misma madre drogadicta de Los Ángeles. “Mis hijos nacieron con mucho dolor”, explica en conversación telefónica desde Carolina del Norte. “Los cuatro nacieron enfermos. Yo los acogí y los cuidé. A su madre nunca la conocí. Nunca ha respondido a las cartas o las fotos que le hemos mandado de sus hijos”. Su organización ha esterilizado o ha suministrado contraceptivos a 3.600 personas. Su principal objetivo son las drogadictas que viven en la pobreza y aceptan 300 dólares (214 euros) para evitar embarazos. La mitad, aproximadamente, se somete a un ligamiento de trompas. Otras se inyectan Depo-Provera, un medicamento que previene el embarazo durante tres meses. Por colocarse un DIU les paga unos 54 euros, y otros 70 por cada seis meses que los mantienen colocados. (El País 19/10/2010)

Esta iniciativa es un ejemplo de cómo las organizaciones civiles, sin ánimo de lucro, pueden participar activamente en el desarrollo e implementación de políticas de control de natalidad (que en principio deberían ser de iniciativa y control público). Estas iniciativas, como se observa en la nota, no dejan de ser polémicas, pero están dentro del marco legal de países desarrollados.

Ofrecer dinero a cambio de que acepten la esterilización, para frenar el nacimiento, no deseado, de niños y niñas en condiciones de alta vulnerabilidad. Así como se aplicaría a drogadictos y alcohólicos, que sin lugar a dudas son poblaciones vulnerables, también podría ser aplicado a prostitutas y prostitutos, mendigos, entre otros. Lo delicado del asunto, es que no faltarán quienes consideren esto, como lo dice el informe, prácticas nazistas o de selección genética.

Se me ha llamado de todo: racista, nazi… Lo cierto es que no lo soy”, dice. Las acusaciones de racismo vienen porque gran parte de las mujeres que acuden a su organización son afroamericanas o hispanas. “Mi marido es negro. Mis hijos son negros. Soy la única blanca de mi familia. Lo que sucede es que quiero evitarles, sobre todo, sufrimiento a esos pobres bebés, por las dolencias con las que pueden nacer y por la infancia que les puede esperar. Si esos insultos son el precio que debo pagar, no me importa. Todos los niños tienen el derecho a nacer sobrios”.

Ante la imposibilidad del Estado Social de Derecho, de impulsar este tipo de iniciativas y frente a la realidad existente que cientos de miles de niños nacen y mueren en la degradación de las drogas y el alcohol, es válido que los particulares, como el caso de la señora Bárbara Harris, propongan alternativas a costa de las críticas y polémicas.

Polémica en Reino Unido por una ONG que ofrece 230 euros a los drogadictos que acepten esterilizarse

Los responsables dicen que quieren evitar que nazcan niños con malformaciones derivadas del consumo de drogas de sus padres. Pero a muchos la idea les recuerda las prácticas médicas de la Alemania nazi. Vea el informe de RTVE

 

 

2 comentarios en “Esterilizar drogadictos y alcohólicos a cambio de dinero

  1. A ver, esto es eugenesia por definición.
    No puedes pagar a alguien para que perjudique su integridad. Es ilegal y plantea toda clase de conflictos éticos y morales. Si el dinero se empleara en sacar a esa gente de la droga y dar posibilidades de ser felices a sus hijos sería lo correcto, pero esto sólo entra en la mente de conformistas y enfermos mentales.
    Constitucionalmente (aunque UK se jacte de no tener constitución escrita) la salud y la vida son bienes inalienables e irrenunciables. No puedes aceptar dinero porque te mutilen o te esterilicen ni nadie puede ofrecer dicho servicio si no es por una operación quirúrgica necesaria llevada a cabo por personal sanitario autorizado y por razones de mejorar tu salud, no para empeorarla.
    Espero que alguien presente una denuncia contra esta ONG y los ejecutores de este proyecto sean condenados a prisión por lo que, de hecho, es un delito tipificado por cualquier código penal o que se puede castigar por la colmación de una laguna jurídica en torno a la protección de la salud del individuo que, repito, es un bien irrenunciable.

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