Sexo, mentiras y aborto


Gabriel Rodríguez Escandón

“Un año después de la despenalización del aborto, una luz tenue comienza a revelar la realidad de esta práctica inhumana en nuestro país. De 400.000 abortos anuales (estratégicamente inventados por los promotores del aborto para intimidar a la opinión pública) hemos pasado, por primera vez, a una cifra confiable: 40. Aunque el subregistro sea muy grande, la cifra está a años luz del mito según el cual se realizan más de 1.000 abortos diarios en nuestro país.

Aunque la mayoría de esos abortos se les realizaron a menores bajo la causal de violación, nada dicen los informes sobre los violadores: ¿están tras las rejas o libres, acechando a su próxima víctima? Hay todavía otra inquietud más perturbadora: ¿fueron violaciones reales o simplemente una excusa para justificar el aborto y ocultar así un cuadro mucho más complicado de sexualidad infantil?

Según la Secretaría de Salud de Bogotá, hay un alarmante incremento del uso de marihuana, cocaína y alcohol entre los niños, cuya iniciación se está presentando a los 13 años en promedio. No es difícil imaginar un incremento paralelo de sus prácticas sexuales (variable asociada al consumo de estas sustancias), cuando además el sexo es un componente fundamental de las novelas emitidas en horario infantil, y los programas de radio juveniles se han convertido en un consultorio sexológico. Uno puede entender que los conductores de estos últimos sean jóvenes abrumados por sus hormonas, pero ¿dónde está la responsabilidad social de la emisora y de los anunciantes que la financian?, ¿que pasó con el deber de vigilancia del Estado? Hasta los adolescentes entrevistados por este diario (Código de Acceso) les echan la culpa a los medios de comunicación por el alto índice de promiscuidad y embarazo juvenil.

Los programas de educación sexual basados únicamente en anticonceptivos son un estrepitoso fracaso desde Europa hasta África. En Inglaterra, los embarazos y las enfermedades venéreas están disparadas entre los adolescentes; cada año aumentan los abortos juveniles en España y ya nadie niega que se convirtió en método más de planificación familiar, y en Nigeria el sida está imparable entre los más jóvenes (10-24 años), después de que solo en el 2005 se repartieran 180 millones de condones en colegios y otros lugares públicos. Por otra parte, en Holanda, para muchos un modelo en anticoncepción, el 40 por ciento de los primogénitos nacen por fuera de una pareja estable.

De hecho, nuestro país es un ejemplo mundial sobre cómo no se debe hacer un programa de educación sexual: primero, hacer marionetas de pollitos que usan condón para hacerles ver que el sexo es un asunto de niños; luego, regalarles unos cuantos para que practiquen con sus compañeritos (es indispensable ridiculizar a la Iglesia católica y cualquier tradición cultural que postergue el sexo hasta el matrimonio), y finalmente, debe asediarse a los niños con contenido sexual por todos los medios de comunicación. Todo esto enmarcado dentro de la todopoderosa libertad de expresión, que solo acepta un nuevo tabú: hablar de moral.

Ahora el Gobierno tiene una brillante nueva estrategia: esterilizar a los jóvenes a través de implantes e inyecciones de hormonas, y “fortalecer la promoción de la salud sexual y reproductiva y la información, educación y comunicación sobre los derechos de todas las mujeres del país… a los servicios de interrupción voluntaria del embarazo (IVE)”, para lo cual pagó 4000 millones de pesos a una agencia de publicidad.

¿Qué pensará el presidente Uribe, quien dice estar en contra del aborto y a favor de que los jóvenes “dejen el gustico para el matrimonio”, de la estrategia veterinaria de su Ministro de la Protección Social? ¿No sería más coherente con la designación del año 2007 como ‘El Año de la Vida’ destinar esos 4000 millones a centros de apoyo a la mujer, quien aborta presionada y sola?

Nuestro Presidente debería tener en cuenta esta reflexión que hizo la madre Teresa de Calcuta sobre el aborto: “Si aceptamos que una madre pueda matar a su hijo, ¿cómo podemos rechazar que la gente se mate entre sí?”.

gabriel.rodriguez@estoesconmigo.org

3 comentarios en “Sexo, mentiras y aborto

  1. Que buen articulo. Este tema es terrible. Infortunadamente es un infanticidio silencioso practicado por 40 años dentro de USA. Infortunadament Colombia repite lo que USA dice. Abortar porque la mujer es dueña de su cuerpo, el feto no es una persona ‘o no tiene via viable son contradicciones y arreglos semanticos realizados por los abogados en lugar de los cientificos.

    Que triste que una mujer decida asesinar su hijo no nacido para continuar abriendo las piernas.

    Desde que nuestra sociedad abrazo la fornicacion, se han desatado los libertinajes presumiento evitar sus consecuencias.

    Saludos,

  2. es curioso el tema del aborto, algunas mujeres españolas salen a la calle para manifestarse con el lema: “queremos decidir con nuestro cuerpo”, y sin embargo ellas deciden por el cuerpo del nuevo bebe…

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