“Nada más que la Verdad”


Desde hace varios meses (+5), el canal privado “Caracol” de Colombia, produce y emite el reality show Nada más que la Verdad, el cual es un juego psicológico en el que los participantes deben enfrentarse a sus propios secretos, sometiéndose a un cuestionario de 21 preguntas, realizadas por Jorge Alfredo Vargas, divididas según su nivel de dificultad. A mayor número de respuestas acertadas, mayor la cantidad de dinero que se puede ganar. El concursante sólo puede responder con un “sí” o un “no” a cada uno de los interrogantes acerca de su personalidad y de las situaciones que han marcado su vida. Frente a ellos están familiares y amigos, mezclados con el público, que terminan escuchando secretos jamás confesados.”

“Previo a su aparición pública, el aspirante a ganar hasta 100 millones de pesos por decir la verdad conversa con un equipo de investigadores y responde un cuestionario de 100 preguntas mientras está conectado a un polígrafo. Ya al aire, sólo el experto que maneja el aparato conoce cuáles fueron las respuestas. No es obligatorio responder, por eso el concursante tiene la opción de retirarse en el momento que crea conveniente y asegurar así el dinero ganado hasta entonces. ”

Miguel Soto, Jhon Joe Navarro, Leyla Loaiza, Rosa, José Luis Castiblanco, Juan Carlos, Marlen Gutiérrez, Marlen Aradna, (ver entrevistas, requiere banda ancha) son algunos de los colombianos y colombianas que se han enfrentado y hecho público, por dinero, a una prueba técnica de interrogatorio con polígrafo, sin importar el daño colateral que se pueda causar a padres, esposos, esposas, hijos, amigos, familiares. Por el contrario, dan la sensación que algunos de ellos cuentan con el “aval” o la complicidad de aquellos. Otros, por el contrario, resultan totalmente sorprendidos.

Siendo nuestra temática la Formación Ciudadana, la difusión y defensa de los derechos humanos, no podemos dejar pasar la oportunidad para someter a consideración de nuestros lectores y lectoras, estos videos y platear interrogantes y encuestas sobre el mismo.

El programa ha probado ser una catarsis para algunos concursantes plagados de remordimientos“, dice María Cristina Palacio, vicepresidenta de Desarrollo de Caracol.Sin embargo, hay algunas preguntas aún sin responder:

 

  1. El programa es útil para la sociedad? ¿Cuál es la misión y la responsabilidad social del canal?
  2. ¿Es antiético comprar la intimidad y llevar a confesar la de terceros? ¿Qué inconvenientes éticos existen si se ofrece dinero?
  3. ¿Podría el programa inducir daños en la salud mental y en su sustento social?, ¿Es deseable o saludable la catarsis en esa forma?
  4. ¿Podría el Estado suspenderlo mientras se da respuesta a estas importantes preguntas? ¿Primará el derecho a la salud mental, o la economía?
  5. ¿El programa, o sus participantes, viola el derecho a la intimidad de las personas?

Estos son algunos de los interrogantes planteados a un grupo de expertos, que fue publicado por el periódico El Tiempo, las cuales transcribimos aquí por considerarlas de importancia para nuestra discusión:

Pagar más de lo que puede ser razonable para una persona hace que acepte participar en estudios sin poder valorar correctamente los riesgos. La Organización Mundial de la Salud dice: “Los pagos en dinero o en especie a los sujetos de investigación no debieran ser tan elevados como para persuadirles de correr riesgos innecesarios o de ofrecerse como voluntarios en forma poco racional”.

Es importante precisar si los derechos se pueden o no comprar. Tal parece que el programa asume que sí, por el hecho de que el concursante va libremente y firma un documento. Pero por las necesidades de obtener dinero, de expiar una culpa o por otro motivo, ¿es libre para entenderlos? He aquí algunas opiniones.

Everaldo Lamprea

ABOGADO,PROFESOR U. DE LOS ANDES

“El programa llega a profundizar la preocupante desvalorización y monetización de derechos humanos, como la intimidad o la dignidad, que vive Colombia. Lo que me parece más alarmante de este programa es la posibilidad de ‘conmensurar’ en términos de millones aspectos de la vida que deben permanecer ajenos a la monetización”.

Jorge Humberto Peláez S.J.

RECTOR U. JAVERIANA CALI

“Soy profundamente respetuoso de la vida privada. Este valor, que considero esencial para la convivencia social, es atropellado por todos los que se dan cita en este programa: los participantes, el presentador, los televidentes. ¿Qué lleva a los participantes a desnudar sus intimidades?, ¿participan por dinero y por un afán exhibicionista? ¿Qué buscan los televidentes? Son voyeuristas que morbosamente quieren incursionar en las vidas ajenas. Y el presentador, que es un excelente profesional de la comunicación, hace un papel bastante pobre y recuerda el decadente show de Cristina”.

Carlos Novoa S.J.

DOCTOR EN ÉTICA, PROFESOR DE LA U. JAVERIANA

“El convertir en pública tal intimidad la desvirtúa y lleva a las más infelices interpretaciones de la intención y moralidad de sus protagonistas, precisamente porque todo esto sólo acaece y es comprensible en lo más profundo de lo doméstico. Toda esta desvirtuación genera grandes presiones que necesariamente trastornan la bella pero compleja dinámica de la intimidad, lo que no se puede arriesgar simplemente por ganar unos denarios (y muchos más el respectivo canal), de los cuales seguramente los participantes se hallan necesitados y, por ende, hacen que su decisión de participar no sea libre, ya que se encuentran coaccionados por su necesidad económica. Estas constataciones han llevado a proclamar en el artículo No. 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, que la privacidad es un derecho inalienable”.

Esteban Restrepo Saldarriaga

ABOGADO, PROFESOR U. DE LOS ANDES

“Desde la expedición de la Constitución de 1991, se ha tratado de consolidar una cultura de los derechos humanos. Parte del discurso que sustenta estos intentos señala que los derechos son ‘inalienables’; no se pueden comprar ni vender porque no tienen precio. Ni siquiera su titular puede desposeerse de ellos. La venta del derecho fundamental a la intimidad a través de un medio masivo es un golpe mortal a los endebles cimientos de la embrionaria cultura de los derechos humanos en Colombia. ¿Cuál es la autoridad moral de los medios cuando ellos mismos les ponen precio, cuándo nos invitan a venderlos en un foro público que replica un circo romano?”

Luis Suárez Cavelier

ABOGADO, U. JAVERIANA

“Los concursantes dan testimonios sobre hechos propios y ajenos. Las grabaciones de estas declaraciones constituyen pruebas documentales. Para efectos judiciales, estos videos contienen testimonios que se presumen auténticos”.

Desde el principio muchos han expresado lo inconveniente de develar la intimidad, a los problemas que personal, familiar y socialmente se pueden suscitar. Los entrevistados aquí expresaron su desacuerdo con el programa y podemos deducir que este atenta contra el marco social de la salud mental y, en muchos casos, podría atentar contra la salud mental de las personas. Una expresó que su sobrino mantenía relaciones sexuales con la esposa de su hermano. ¿Será que esta intimidad no está dañando, por lo menos, a tres personas?

Gloria Restrepo Restrepo

MD PSIQUIATRA, U. JAVERIANA

“Lo peor y nocivo del espectáculo es la autorización tácita que se les da a los jóvenes para transgredir las normas y el daño que se les hace a los allegados de los protagonistas”.

Cástulo Cisneros

MD PSIQUIATRA, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE PSIQUIATRÍA
“Se evidencia un irrespeto a la intimidad del concursante, dejando un mensaje perverso: que el dinero puede comprar y descubrir a través de una aparente verdad”.

Eduardo Laverde Rubio

MD PSIQUIATRA, PSICOANALISTA, PROFESOR U. NACIONAL
“Una consideración inicial es el factor económico: parecería que los participantes o audiencia están dispuestos a cualquier cosa con tal de ganar dinero. Esta situación afecta valores fundamentales que deberían ser puntal de nuestra sociedad. En este tipo de programas, donde supuestamente se encuentra la verdad, se sacrifica la intimidad o la privacidad, que es un valor de un sujeto, de una pareja o de una familia. La verdad interesa al público cuando se trata de hechos que afectan la comunidad”.

Miguel Uribe Restrepo

MD, PSIQUIATRA, PSICOANALISTA, DIRECTOR CIENTÍFICO DE LA CLÍNICA LA INMACULADA, PROFESOR U. JAVERIANA

“Un famoso psicoanalista, Bion, decía que el ser humano no puede tolerar demasiada realidad. La transparencia total en las relaciones no es más que otra ilusión; para empezar, el individuo es también opaco para sí mismo. La modalidad del programa lleva a unas respuestas que son sólo sí o no. Con ello se simplifican y se trivializan muchas de la situaciones que se indagan, ya que deja por fuera la verdad narrativa”.

Guillermo Sánchez Medina

MD PSIQUIATRA, PSICOANALISTA, ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA
“Juego y el dinero se instauraron para compensar y sustituir algo por algo; ambos para producir satisfacción o placer. Cuando el placer se convierte en algo morboso, por querer satisfacer la curiosidad malsana del prójimo y pagar la verdad, el juego puede convertirse en algo corrupto, más cuando se realiza masivamente por la Tv que vende la morbosidad descubriendo las falencias del jugador”.

César A. Arango-Dávila

MD PSIQUIATRA, PHD, DIRECTOR GRUPO INVESTIGACIÓN U. LIBRE DE CALI
“El método catártico es una estrategia exclusivamente terapéutica que se da en el ámbito de una relación paciente-psicoterapeuta; la catarsis nunca se puede concebir como el relato de las intimidades a un gran público, especialmente cuando por esto se está pagando. Decir la Verdad no es revelar las intimidades en grupo, y menos de forma masiva; la posibilidad social y relacional del ser humano está fundamentada en la capacidad que se tiene de modificar la realidad y dentro de esta posibilidad se encuentra lo oculto, que funciona como componente de nuestro psiquismo, el cual lo modifica en el proceso de sublimación; proceso mental en el que se transforma el conflicto en algo sano, que genera crecimiento y tranquilidad. Expresar lo oculto por dinero, es romper la posibilidad de sanación, es regresar lo que ya se ha sanado al estado previo de incertidumbre y pena”.

Psicológicamente requerimos un espacio en el cual se respete la intimidad, en el que haya valores y se tengan figuras que sirvan como modelo para ir formando estructuras psíquicas básicas. Para el desarrollo normal es necesario un clima de intimidad y seguridad. Hay requerimientos mínimos de pudor y vergüenza, de adultos con fronteras bien definidas, que no renuncien a sus valores ni a su intimidad, para el desarrollo adecuado durante la niñez y la adolescencia.

Martha Isabel Jordán Quintero

MD PSIQUIATRA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES, PROFESORA U. JAVERIANA:
“El desarrollo y apropiación de los conceptos morales ¿lo que está bien o mal¿ toman tiempo. Mientras se vive este proceso, un niño ‘toma prestada’ la escala de valores de sus padres y otras figuras de identificación. Para un sujeto en pleno desarrollo, el resultado de ver cómo ‘los ideales’ tienen precio, un precio que legitima la exposición de transgresiones de todo orden, con el pretexto de divertir o enriquecerse, sólo puede ser deletéreo”.

Alejandro Rojas-Urrego

MD PSIQUIATRA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES, PSICOANALISTA, PROFESOR Y COORDINADOR DE LA SUBESPECIALIDAD DE NIÑOS Y ADOLESCENTES, U. JAVERIANA

“Durante la adolescencia se realiza toda una serie de cambios esenciales para la definición y diferenciación de la identidad propia. Esto supone, fundamentalmente, la posibilidad de establecer fronteras cada vez más claras entre sí mismo y el otro, con las nociones consecuentes de lo íntimo y lo público, lo secreto y lo que es susceptible de ser exteriorizado, lo inviolable y lo que, al contrario, puede ser comunicado. Todas estas son adquisiciones vulnerables, en razón de factores provenientes tanto del individuo como de su entorno, desde el más familiar hasta el más ampliamente social. Los valores derivados de esta etapa central en la vida de toda persona tienen por eje el respeto y la consideración por un Otro, dotado a su vez de intimidad, inviolabilidad y derecho al secreto. Es obvio afirmar que conquistas semejantes del desarrollo no tienen precio ¿literal y metafóricamente¿ y que el adolescente requiere adultos con fronteras bien definidas, que no renuncien a los principios más fundamentales y no den tampoco el lamentable ejemplo de cómo todo, incluso la privacidad más íntima, podría ser vendido al mejor postor, en apariencia sin consecuencias”.

José Antonio Garciandia

MD PSIQUIATRA, TERAPEUTA DE FAMILIA, PROFESOR U. JAVERIANA
“La ausencia de pudor promovida a través del programa, descalifica tácitamente un precursor superyoico (normatividad) y, por tanto, un organizador de la estructura del yo que dirige la construcción de valores morales y éticos. Desde una perspectiva de familia, no deja de ser patético cómo se rompen límites de intimidad, siendo que esta es un elemento de construcción de la subjetividad, de la autonomía y de la madurez mental. La ausencia de intimidad que se promueve en el programa rompe límites esenciales para la convivencia: no todo debe ser sabido y conocido. Los límites de la intimidad dentro de una familia son fundamentales para un adecuado proceso de identidad. La ausencia o precariedad de intimidad son fuente de muchos desajustes de comunicación intrafamiliar que derivan frecuentemente en trastornos mentales”.

Juliana Jaramillo Pabón

PSICÓLOGA, MAGÍSTER EN EDUCACIÓN, PROFESORA U. JAVERIANA

( jjaramil@javeriana.edu.co)

“En la función educadora resaltamos cada vez más el valor de la verdad, la honestidad, la no complicidad con actos denigrantes, delictivos o inmorales, y donde enfatizamos desde nuestras aulas los principios que orientan una ‘buena’ práctica docente”.

Gerardo Campo

MD PSIQUIATRA, MSC EDUCACIÓN, DIRECTOR DEL DPTO. PSIQUIATRÍA DE U. DEL VALLE

“¿Cuánta licencia es dado permitir a una producción que en procura de alcanzar altos niveles de audiencia sólo logra transmitir antivalores? Entre los mensajes enviados quiero resaltar aquellos que en mi concepto son los más lamentables: la explotación que de las necesidades económicas de los concursantes hace la productora, las imprevisibles consecuencias sobre terceros y que todo es válido a cambio de dinero. Amistad, lealtad, compromiso, confidencialidad, intimidad, confianza, entre otros valores, son vulnerados y comprados a expensas supuestamente de conocer la verdad”.

Ismael Roldán

MD PSIQUIATRA, PROFESOR Y EX DIRECTOR DEL DPTO. PSIQUIATRÍA U. NACIONAL
“El programa atenta contra la dignidad. Hay momentos en la vida del ser humano que pertenecen a la intimidad. Dar carácter público a esas experiencias equivale a deshumanizarlas, a robarles su valor más íntimo. La exposición en esas condiciones rebaja a la persona a la condición de objeto. La BBC de Londres, publicó hace varios años una guía ética con el interés de proteger la intimidad”.

Carlos Alberto Uribe

ANTROPÓLOGO, PROFESOR U. DE LOS ANDES

“¿De qué verdad está hablando Caracol en su programa de la verdad’? ¿De una verdad comercial, de eso que llaman el rating que se traduce en ganancias? ¿Es sincerarse el contar enfrente de una audiencia millonaria los pecados mortales de un sujeto puesto en un banquillo de acusado? ¿Periodista? ¿Periodismo? En fin, preguntas, sólo preguntas, enfrente de esta pieza magistral de pornomiseria”.

CARLOS GÓMEZ RESTREPO, MD,MSc

Director de la ‘Revista Colombiana de Psiquiatría’. Médico psiquiatra, psicoanalista, epidemiólogo clínico. Profesor de Medicina U. Javeriana y Hospital U. San Ignacio.

Octubre 7 de 2007

El programa ‘Nada más que la verdad’ no va más; público, críticos y juristas lo rechazaban

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Foto: Archivo / EL TIEMPO

El último capítulo del programa se emitirá este martes 9 de octubre. Caracol anunció su retiro ante la avalancha de criticas que recibió.

La decisión se precipitó luego de que la concursante Rosa María Solano confesó haber pagado a un sicario para que matara a su esposo.

Las acusaciones de televidentes, juristas y hasta críticos de televisión no se hicieron esperar. Dijeron que el programa hacía apología del delito.

Gracias a las voces de protesta, el Canal Caracol anunció a través de un comunicado el retiro definitivo del programa y lograron que el casete en el que quedó grabado el episodio de la señora Solano llegara a la Fiscalía.

Fuentes: El Tiempo, domingo 7/10/2007

¿Y por qué no ‘Nada más que la verdad’?

Mauricio Puello B. (Columna de El Tiempo, domingo 7/10/2007)

3 comentarios en ““Nada más que la Verdad”

  1. Quisiera por favor, un numero telefonico al cual comunicarme y localizar al doctor Castulo Cisneros, no resido en pasto y necesito una consulta con el, por favor responder

  2. caracol television de colombia no es propiedad del grupo prisa de españa primero por que su dueño es valorem del grupo santodomingo de colombia y segundo porque la legislacion local impide a un extranjero ser mayoria en un canal privado

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