En Bogotá un ejemplo de Veeduría Ciudadana en los asuntos públicos


Mientras leía hoy la versión online del periódico El Tiempo, me encontré con la siguiente nota periodística que, por ser de nuestro interés, merece la pena compartirla con alumnos y lectores.

Se trata del ejemplo de democracia y participación ciudadana de una pareja de esposos y su hijo, quienes motivados por una apuesta familiar decidieron hacer una veeduría ciudadana a la gestión del mandatario de la capital colombiana. Con este ejemplo, el padre no solo cumple con la palabra empeñada ante la familia sino que enseña a su hijo un método novedoso del ejercicio legítimo de la democracia y la participación ciudadana. Ojalá se abran más y mejores espacios para que los ciudadanos, individualmente u organizados en asociaciones, ejerzan el legítimo derecho de la inspección y vigilancia de los recursos públicos, el seguimiento a la gestión de los mandatarios locales y el derecho a denunciar, sin correr riesgos de perde la vida o el empleo, el abuso del poder, la malversación de fondos públicos y la corrupción.

Enero 1 de 2008

Con una pancarta, familia bogotana ya le pidió resultados al nuevo alcalde de Bogotá

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Foto: Abel Cárdenas / EL TIEMPO
Con esta pancarta, unapareja de esposos bogotanos comenzó a hacerle seguimiento a las promesas del alcalde Samuel Moreno.

El cartel, que hace parte de una apuesta familiar de una pareja de esposos capitalinos, fue exhibido durante la posesión de Moreno Rojas, en la plaza de Bolívar.

El pasado mes de octubre, días antes de las elecciones, Francisco Rodríguez y Aura Santos decidieron hacer una inusual apuesta sobre quien sería el nuevo alcalde de Bogotá, entre el entonces candidato Samuel Moreno y el ex alcalde Enrique Peñalosa.

No apostaron dinero, ni ningún objeto de valor como se acostumbra. Esta vez, el perdedor debería elaborar una pancarta con el objeto de fijar los principales retos del nuevo alcalde y hacerle un seguimiento exhaustivo a su cumplimiento desde el primer día de gestión.

El letrero se divide en bloques, el primero con 9 de las principales promesas, en el que se destaca un metro para Bogotá, un solo tiquete para todos lo transportes y la educación gratuita hasta el grado 11. En otra columna se valora el grado de cumplimiento, y en otra más se mide si le falta o no al alcalde para cumplir.

Muy puntuales llegaron los esposos acompañados de su hijo de 22 años Juan Francisco, para pagar la apuesta. El perdedor fue Francisco, un profesor universitario de Argumentación y Lógica que le apostó a la victoria de Enrique Peñalosa. Por su parte, su esposa Aura, le dio el voto de confianza a Samuel Moreno. Hicimos la apuesta porque nos gusta la política, pero nunca pensé que mi esposo fuera a cumplir con la elaboración de la pancarta“.

Francisco mandó a hacer el aviso por un costo de 150 mil pesos y ya varios sindicalistas le pidieron el diseño. La pancarta es de color amarillo, muy similar al que distingue al Polo Democrático Alternativo, partido político del nuevo alcalde. “La pancarta nació del interés familiar por las cosas que pasan en el país, nos interesa votar y participar, pero también nos interesa que no olvidemos las promesas que hacen en campaña nuestros gobernantes“, comentó Francisco en medio de algunos curiosos apostados en las escaleras de la catedral primada de Colombia.

El inusual cartel despertó opiniones encontradas: “Cojan oficio“, gritaban algunos seguidores de Samuel Moreno, mientras que una señora no ocultó su malestar y afirmó que los autores “eran unos ridículos“, porque le estaban pidiendo cuentas al nuevo Alcalde el mismo día de su posesión.

Efraín Espinosa, simpatizante del alcalde electo y que se protegió del intenso sol de enero con una cachucha amarilla con el logo del Polo Democrático, afirmó que “hay que esperar un poco para poder juzgar a Samuel Moreno, además este alcalde fue elegido por el pueblo y no por la oligarquía”.

Los autores de la pancarta esperan hacerle un seguimiento diario a la gestión Samuel Moreno y planean volver en 100 días, pancarta al hombro, para hacerle un nuevo corte de cuentas.

Anapistas hicieron presencia

Varios carnés con la leyenda “el pueblo con Rojas al poder, contra la vida cara, menos impuestos y mejores salarios, desfilaron en las bancas de atrás, propiedad de un puñado de Anapistas de vieja guardia, que se niegan a permanecer en el olvido“.

Jacob Buitrago es uno de ellos. Llegó acompañado de su hijo Víctor Buitrago, quien no dejó durante la posesión de batir con fuerza la bandera con los colores de la Alianza Nacional Popular, partido del general Gustavo Rojas Pinilla, abuelo del nuevo Alcalde de Bogotá.

Otro Anapista presente en el acto fue Eduardo Salazar, quien recordó con nostalgia y casi a punto de llorar como cuarenta años atrás el general Rojas Pinilla llenaba la Plaza de Bolívar. “Recuerdo que en una manifestación de esas a varios compañeros nos llevaron a la Estación Cuarta de Policía, la persecución en ese tiempo era muy dura“.

Los Anapistas no le piden nada al alcalde Samuel Moreno, “solo queremos armar el partido de nuevo”, dijo José García, un viejo activista que en los años 70 consiguió por el partido del general 700 votos en Chipaque, Cundinamarca. “Con Samuel muchos contemporáneos míos volvimos a vivir“.

Fuente: www.eltiempo.com

Colombia: Veedurías Ciudadanas


Reproducimos la investigación del periodista Norbey Quevedo H, publicada en Periódico El Espectador (Colombia), sobre las Veedurías Ciudadanas en Colombia, que consta de tres (3) entregas. (A la fecha de actualización de este blog -2/05/2008-, los artículos ya no están disponibles en la fuente original).

La Fundación Avina

La Fundación Avina es una red de líderes de la sociedad civil y del sector empresarial a nivel internacional que comenzó operaciones en 1994 con el propósito de impulsar iniciativas para el desarrollo sostenible en Iberoamérica.

Actualmente desarrolla actividades en 19 oficinas en Colombia, Paraguay, Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Bolivia, Uruguay, Panamá y Perú.

En desarrollo de su política de diversificación de apoyo a diversos sectores, en mayo de 2006 lanzó la primera edición de las Becas Avina de Investigación Periodística para el Desarrollo Sostenible. En la convocatoria participaron más de 1.000 periodistas de 24 países de América Latina, Estados Unidos y Europa, se presentaron 660 propuestas.

Un jurado compuesto por 12 periodistas y expertos de reconocido prestigio en temas relacionados con el desarrollo sostenible, escogió 50 trabajos ganadores de 16 países, entre ellos el trabajo que a partir de hoy y en tres entregas publica El Espectador que ganó uno de los premios en la categoría de Participación y Transparencia.

¿Qué es una veeduría?

Es el mecanismo democrático de representación que les permite a los ciudadanos o a las organizaciones ejercer vigilancia sobre la gestión pública respecto de las diversas autoridades, en lo público y lo privado.

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